Cuando quiero un postre que se vea “de pastelería” pero se haga en casa sin complicaciones, hago estas tazas de galleta de fresa. Son como una galleta de mantequilla horneada en molde de muffins: bordes doraditos, centro suave, y ese huequito perfecto para rellenar.
El resultado es bien lucidor: mermelada de fresa al centro (dulce y con un toque ácido) y glaseado de mantequilla arriba, cremoso y firme. Y lo mejor: en 10–12 minutos ya tienes las copitas horneadas, listas para decorar.
Por Qué Te Va a Encantar Esta Receta
- La textura es la clave: bordes crujientes y centro más pálido y tierno para que no se resequen.
- La mermelada de fresa aporta ese contraste frutal que corta la riqueza de la mantequilla y el glaseado.
- Se hacen en molde de muffins de 12 tazas, así salen parejitas y con forma perfecta sin necesidad de cortadores.
- El glaseado se ajusta fácil con 2–3 cucharadas de leche: más firme para decorar o más suave para un acabado más cremoso.
- Son ideales para fiestas y mesas de postres: cada quien agarra su copita, no hay que rebanar ni servir con cuchara.
- Con un toque de colorante rosa y chispas, quedan alegres y súper presentables sin trabajo extra.
La Historia Detrás de Esta Receta
Estas tazas nacieron de querer una galleta rellena que no se desparramara ni quedara plana: al hornearla como “copa” en el molde de muffins, la masa de mantequilla se sostiene, se dora bonito en las orillas y te deja ese espacio exacto para la mermelada y el glaseado sin batallar.
A Qué Sabe
Saben a galleta de mantequilla con vainilla: dulce, con un puntito de sal que amarra todo y hace que no empalague. La mermelada de fresa se siente jugosa y brillante, y el glaseado queda cremoso, mantequilloso y suave al morder. Cuando están a temperatura ambiente, el aroma a vainilla y mantequilla se nota desde que acercas la charola.
Ingredientes Que Vas a Necesitar
Aquí mandan tres cosas: mantequilla suavizada para una masa cremosa y fácil de formar, harina con polvo de hornear para que la copa quede firme pero no dura, y mermelada de fresa para el centro (entre más espesa, más limpio queda el relleno). El colorante rosa es opcional: solo es para dar un toque visual al glaseado.
- 1 taza de mantequilla sin sal, suavizada
- 1 taza de azúcar granulada
- 1 huevo
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla
- 2 1/2 tazas de harina de trigo
- 1/2 cucharadita de polvo de hornear
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 taza de mermelada de fresas
- 1 taza de mantequilla para el glaseado
- 4 tazas de azúcar glass
- 2-3 cucharadas de leche
- Colorante alimentario rosa (opcional)
- Chispas para decorar
Cómo Hacer Tazas de Galleta de Fresa
- Precalienta y prepara el molde. Prende el horno a 180°C (350°F) y engrasa bien un molde para muffins de 12 tazas. (Que quede bien engrasado es lo que evita que las copas se rompan al desmoldar.)
- Cremar mantequilla y azúcar. En un bol grande, bate la mantequilla suavizada con el azúcar hasta que se vea pálida, esponjada y cremosa. Debe cambiar de textura: de pesada a ligera.
- Agrega huevo y vainilla. Incorpora el huevo y el extracto de vainilla y mezcla hasta que se vea uniforme. Raspa el bol si hace falta para que no queden “bolitas” de mantequilla pegadas.
- Mezcla los secos aparte. En otro bol, combina harina, polvo de hornear y sal. Esto ayuda a que el polvo de hornear quede repartido y las copas horneen parejo.
- Forma la masa. Agrega los secos a los húmedos y mezcla solo hasta que se forme una masa suave. Cuando ya no veas harina suelta, para: si bates de más, la galleta puede quedar dura.
- Haz las copitas. Forma bolitas de masa y colócalas en cada cavidad del molde. Luego, presiona con el pulgar al centro para crear la forma de copa. La idea es dejar un hueco claro en el centro sin romper la base.
- Hornea. Hornea 10–12 minutos. Busca esto: bordes dorados y el centro todavía pálido (no lo esperes dorado por completo; si se dora todo, se seca).
- Enfría bien antes de rellenar. Deja enfriar las copas en el molde 5 minutos para que se asienten. Luego pásalas a una rejilla y deja que se enfríen por completo. (Si rellenas tibias, la mermelada y el glaseado se aflojan.)
- Prepara el glaseado. Bate la mantequilla del glaseado con el azúcar glass, agregando 2–3 cucharadas de leche poco a poco hasta lograr una textura manejable: cremosa, que se pueda esparcir o decorar sin escurrirse. Si quieres, añade colorante rosa.
- Rellena y decora. Coloca mermelada de fresa en el centro de cada copa. Termina con el glaseado encima y chispas al gusto.
- Sirve. Sírvelas a temperatura ambiente para que la galleta esté en su mejor punto: firme en las orillas y agradable al centro.
Consejos Para Que Quede Perfecta
- Mantequilla suavizada, no derretida: si está muy blanda o líquida, la masa pierde cuerpo y la copa puede “caerse” al hornear.
- No te pases del horneado: en cuanto veas los bordes doraditos (aunque el centro se vea clarito), sácalas. Ahí es cuando quedan crujientes por fuera y tiernas por dentro.
- Pulgar con cuidado: presiona para formar el hueco, pero sin adelgazar demasiado la base; necesitas piso para sostener la mermelada.
- Enfriado completo antes de decorar: con la galleta fría, la mermelada queda en su lugar y el glaseado mantiene forma.
- Ajusta el glaseado con la leche de a poquito: con 2–3 cucharadas basta; si te pasas, te queda flojo y se resbala.
Variaciones y Sustituciones
- Color del glaseado: puedes dejarlo blanco (sin colorante) o darle tono rosa con unas gotas de colorante alimentario.
- Decoración: cambia el tipo de chispas según la ocasión (más finas para algo elegante, más grandes para una mesa infantil).
- Nivel de glaseado: puedes poner una capa delgada para que la fresa sea la protagonista, o una más generosa si quieres más “mordida” cremosa.
Cómo Servirla
Sírvelas a temperatura ambiente en charola, como postrecito individual. Quedan perfectas para acompañar café o leche (sobre todo porque el glaseado de mantequilla y la vainilla combinan precioso con bebidas calientes). Si las vas a llevar a una reunión, llévalas ya decoradas y con chispas para que se vean bien festejeras desde que abres la caja.
Cómo Guardarla
- A temperatura ambiente: si el clima está fresco, guárdalas en un recipiente cerrado para que la galleta no se reseque.
- Refrigerador: si hace calor o quieres mantener el glaseado firme, refrigera en un recipiente bien tapado. Antes de servir, dales unos minutos fuera para que la galleta no esté dura.
- Para preparar con anticipación: puedes hornear las copitas y dejarlas enfriar completamente; rellena con mermelada y glasea más cerca de servir para que se vean frescas y bonitas.
Reflexión Final
Estas tazas de galleta de fresa son de esas recetas que te resuelven un antojo con presentación: copita dorada, centro frutal y glaseado cremoso. Hazlas con calma, cuida el dorado de las orillas y verás cómo salen parejitas, listas para compartir (o para guardarte un par, porque sí se antojan).
Conclusion
Si te gusta la idea de postres en “taza” con relleno, también vale la pena ver estas tazas de galletas de encaje de avena para inspirarte con otra textura más ligera y crujiente. Y si algún día necesitas opciones de postres con textura suave, esta guía de alimentos en puré: postres de lenteja es un recurso curioso para conocer otras técnicas. Para una idea totalmente distinta pero en la misma línea de “taza” como postre, mira estas tazas de helado y toma ideas de presentación.

Tazas de Galleta de Fresa
Ingredients
Method
- Precalienta el horno a 180°C (350°F) y engrasa bien un molde para muffins de 12 tazas.
- En un bol grande, bate la mantequilla suavizada con el azúcar hasta que esté pálida y cremosa.
- Agrega el huevo y el extracto de vainilla, mezcla hasta que se vea uniforme.
- En otro bol, combina la harina, el polvo de hornear y la sal.
- Agrega los ingredientes secos a los húmedos y mezcla solo hasta formar una masa suave.
- Forma bolitas de masa y colócalas en cada cavidad del molde, presionando con el pulgar en el centro para crear la forma de copa.
- Hornea durante 10–12 minutos, buscando bordes dorados y centro pálido.
- Deja enfriar en el molde durante 5 minutos, luego transfiere a una rejilla para que se enfríen completamente.
- Bate la mantequilla del glaseado con el azúcar glass, añadiendo leche poco a poco hasta obtener la consistencia deseada.
- Rellena cada copa con mermelada de fresa y decora con el glaseado y chispas al gusto.
- Sirve a temperatura ambiente.


