Cuando traes antojo de “chocolate con avellana” pero quieres mantenerlo cetogénico, esta pasta te saca del apuro en serio. Se hace con harinas de almendra y avellana, cacao sin endulzar y una mezcla bien rica de mantequilla, crema espesa y mantequilla de avellana: el resultado queda oscuro, intenso y con ese aroma a cacao tostado que llena la cocina.
Lo que más me gusta es la textura: al salir del horno queda firme arriba, pero por dentro se asienta como una pasta untable espesa. En cuanto se enfría, agarra cuerpo y se vuelve perfecta para “untar” o usar como base en postres keto sin complicarte.
Por Qué Te Va a Encantar Esta Receta
- Sabe a cacao de verdad: el 1/2 taza de cacao sin endulzar manda, con un amarguito rico balanceado con la stevia a tu gusto.
- Aroma y sabor a avellana bien marcados: entre la harina de avellana pelada y la mantequilla de avellana, queda ese toque tipo “praliné” pero sin azúcar.
- Textura untable y densa: la mantequilla + crema espesa le dan cuerpo; al enfriar, se vuelve más “pasta” y menos “masa”.
- Horneada, no cocida en estufa: en 10–15 minutos el calor seca lo justo la superficie y concentra sabor sin batallar.
- Se puede preparar con anticipación: la dejas lista, la enfrías bien y ya tienes algo cetogénico para usar cuando se antoje algo dulce.
- Fácil de ajustar al paladar: la stevia va “al gusto”, así que la puedes dejar más intensa (menos dulce) o más postre (más dulce).
La Historia Detrás de Esta Receta
Esta receta salió de querer una pasta de chocolate y avellana que supiera casera y intensa, no “light” ni aguada: con cacao sin endulzar para el sabor profundo y con mantequilla de avellana para que realmente se sienta la avellana, como debe ser.
A Qué Sabe
Sabe a chocolate oscuro con avellana: primero te pega el cacao (profundo, ligeramente amargo), luego entra lo cremoso de la mantequilla y la crema espesa, y al final se queda un sabor a nuez tostada bien elegante. La sal marina no se nota “salada”, pero hace que el chocolate se sienta más redondo. De textura, queda espesa y con cuerpo, como para untar sin que escurra.
Ingredientes Que Vas a Necesitar
Aquí el truco está en el balance: la harina de almendra y la harina de avellana aportan estructura y sabor a nuez; el cacao sin endulzar da ese color oscuro y el golpe de chocolate real; la mantequilla, la crema espesa y la mantequilla de avellana hacen la parte sedosa y untuosa. La vainilla perfuma y la sal marina amarra todo para que el cacao no se sienta plano. La stevia es tu volante: ajusta al final según qué tan dulce la quieras.
- 1 taza de harina de almendra
- 1/2 taza de cacao en polvo sin endulzar
- 1/4 taza de harina de avellana (pelada)
- 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
- 1/2 cucharadita de stevia o al gusto
- 1/2 cucharadita de sal marina
- 1/2 taza de mantequilla, ablandada
- 1/4 taza de crema espesa
- 1/4 taza de mantequilla de avellana (suave)
Cómo Hacer Pasta de avellanas y chocolate cetogénica
- Precalienta y prepara la bandeja. Calienta el horno a 350°F (175°C). Forra una bandeja de hornear con papel pergamino para que la mezcla no se pegue y puedas levantarla fácil después.
- Mezcla todo hasta que no queden “parches”. En un tazón grande, agrega la harina de almendra, el cacao, la harina de avellana, la vainilla, la stevia, la sal, la mantequilla ablandada, la crema espesa y la mantequilla de avellana. Mezcla hasta ver una masa/pasta homogénea, de color chocolate oscuro, sin bolsitas secas de cacao ni grumos de mantequilla.
- Extiende parejo. Pasa la mezcla a la bandeja y esparce de manera uniforme. Procura dejar un grosor similar en toda la superficie para que se hornee parejo; si queda más gruesa de un lado, ese lado tarda más en asentarse.
- Hornea y vigila el punto. Hornea 10 a 15 minutos. Está lista cuando la superficie se ve cocida y asentada, sin brillos húmedos marcados. No busques que se dore fuerte; aquí lo importante es que “cuaje” arriba sin resecarse.
- Enfría por completo antes de usar. Sácala del horno y deja enfriar totalmente. Al enfriarse, la pasta toma cuerpo y se vuelve mucho más untable. Si la usas caliente, va a sentirse demasiado blanda.
Consejos Para Que Quede Perfecta
- Mantequilla bien ablandada: si está dura, cuesta integrar y te pueden quedar pedacitos que luego se notan; ablandada se mezcla y te deja una pasta pareja.
- No te pases de horneado: si la dejas más allá de que la superficie “cuaje”, se puede resecar y perder esa textura tipo crema espesa. Empieza a revisar desde el minuto 10.
- Ajusta la stevia con calma: como la receta dice “al gusto”, ve probando el dulzor en la mezcla ya integrada; el cacao sin endulzar es potente y cada marca pega distinto.
- Extiende uniforme: mientras más pareja esté en la bandeja, más consistente queda la textura final; si quedan partes muy delgadas se secan antes.
- Enfriado completo es parte de la receta: al enfriar se asienta la grasa (mantequilla + crema) y el cacao se vuelve más “redondo” en boca.
Variaciones y Sustituciones
- Más o menos dulce: ajusta la stevia según tu antojo. Si la quieres más “chocolate amargo”, reduce; si la quieres más postre, sube un poco.
- Más avellana: si te encanta el sabor a avellana, puedes subir un poco la stevia para mantener el balance, porque la avellana intensifica la sensación de cacao amargo. (No cambies la estructura a lo loco: esta pasta depende de ese balance de secos y grasas.)
Cómo Servirla
- Úntala tal cual cuando ya esté fría: queda espesa, de color oscuro y con un olor a cacao-avellana bien marcado.
- Úsala como “pasta” para acompañar postres cetogénicos: funciona muy bien cuando quieres algo tipo crema de chocolate, sin que se escurra.
- Si la vas a presentar en mesa, sírvela en un recipiente pequeño y deja que se vea el brillo natural que agarra al asentarse; se antoja sola.
Cómo Guardarla
Guárdala ya fría para que conserve su textura espesa. Si la mueves o la tapas cuando aún está tibia, puede soltar humedad y cambiar la consistencia de la superficie. Para usarla, sácala y revuelve un poco si la notas muy firme: con el calor de la cocina vuelve a ponerse más untable.
Reflexión Final
Esta pasta cetogénica de avellanas y chocolate es de esas recetas que se sienten “de verdad”: cacao intenso, avellana presente y una textura que, al enfriar, queda lista para untar y resolver antojos sin complicarte. Hazla una vez, agárrale el punto al horneado y vas a querer tenerla lista en casa.
Conclusion
Si además quieres comparar sabores o tener una opción lista para cuando no alcanzas a hornear, vale la pena conocer una pasta untable cetogénica de cacao y avellana para darte una referencia de dulzor y textura. También existe una crema vegana de cacao y avellanas sin azúcar si estás explorando perfiles distintos (ojo: el sabor cambia). Y si eres más del cacao bien intenso, revisa una pasta untable de cacao negro y avellanas para inspirarte en ese acabado más oscuro y profundo.

Pasta de Avellanas y Chocolate
Ingredients
Method
- Precalienta y prepara la bandeja. Calienta el horno a 350°F (175°C). Forra una bandeja de hornear con papel pergamino.
- Mezcla todos los ingredientes en un tazón grande hasta obtener una masa homogénea, de color chocolate oscuro.
- Extiende la mezcla de manera uniforme en la bandeja, asegurándote de que el grosor sea similar en toda la superficie.
- Hornea durante 10 a 15 minutos, hasta que la superficie se vea cocida y asentada. No busques que se dore fuertemente.
- Saca del horno y deja enfriar completamente para que tome cuerpo y se vuelva más untable.


