Cuando quiero una cena que se vea “de restaurante” pero salga de una sola sartén, hago este pollo con mantequilla. Los muslos sin piel quedan bien jugosos, y la salsa sale espesa, brillante y cremosa, con ese color anaranjado suave que se pega rico al arroz o al naan.
Aquí el truco está en dos momentos: dorar el pollo en aceite con mantequilla para agarrar sabor, y luego dejar que la salsa de tomate se cocine unos minutos antes de meter la crema. El resultado es una salsa sedosa, con ajo y cebolla bien aromáticos, un toque dulce que redondea, y especias (curry y garam masala) que te perfuman la cocina sin picar de más… a menos que le pongas cayena.
Por Qué Te Va a Encantar Esta Receta
- Muslos bien jugosos: al ser deshuesados y sin piel, se cocinan rápido y no se resecan si los dejas a fuego lento en la salsa 5–10 minutos.
- Salsa cremosa de verdad: la combinación de mantequilla + crema espesa deja una textura aterciopelada y con brillo, sin sentirse “aguada”.
- Ajo y cebolla en su punto: se sofríen en la misma sartén donde doraste el pollo, aprovechando todo lo pegadito del fondo.
- Sazón equilibrado: el pimentón dulce da color y profundidad, el curry aporta especia cálida, y el garam masala remata con aroma.
- Se arma en pasos sencillos: marinado corto de 15 minutos, dorado rápido, y dos hervores suaves para que todo amarre.
- Perfecta para servir al centro: es de esas recetas que pones en la mesa y cada quien se sirve con arroz o naan, con mucha salsa.
La Historia Detrás de Esta Receta
Esta versión la preparo cuando quiero algo cremoso y especiado sin meterme en una lista larguísima de ingredientes: marino el pollo con yogur y especias para que agarre sabor rápido, lo doro con mantequilla para ese toque “mantequilloso” real, y termino con crema y garam masala para una salsa que queda lista para cucharear.
A Qué Sabe
Sabe a salsa de tomate suave y cocinada (no cruda), con un puntito dulce que baja la acidez, mucha cremosidad y un aroma cálido a ajo, curry y garam masala. La pimienta negra se siente al final, y si usas cayena, el picor aparece de a poquito, sin tapar la mantequilla ni la crema. La textura final debe ser espesa y envolvente, de esas que napán el pollo y dejan el plato “pintado”.
Ingredientes Que Vas a Necesitar
Aquí mandan tres cosas: muslos de pollo (jugosidad), mantequilla + crema espesa (cuerpo y brillo), y el dúo de especias curry + garam masala (aroma). El yogur griego en el marinado ayuda a que el pollo agarre sazón rápido y quede más tierno. El azúcar no es para “endulzar”, es para redondear el tomate y que la salsa sepa más balanceada.
- 1 ½ libras de muslos de pollo sin piel y deshuesados
- 3 cucharadas de aceite vegetal
- 3 cucharadas de mantequilla
- 6 dientes de ajo (picados)
- 1 cebolla mediana (picada)
- 1 lata (15 onzas) de salsa de tomate
- 2 tazas de crema espesa
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- ½ cucharadita de curry en polvo
- 1 cucharada de yogur griego
- 1 cucharadita de azúcar
- ½ cucharadita de pimienta negra
- ½ cucharadita de pimienta de cayena (opcional para picante)
- 1 cucharadita de garam masala
Cómo Hacer Pollo con mantequilla
-
Marina el pollo (15 minutos).
En un tazón, mezcla los muslos con la sal, ajo en polvo, pimentón dulce, curry en polvo y yogur griego. Revuelve bien para que quede todo “embarrado” parejo. Déjalo reposar 15 minutos (lo suficiente para que se perfume y tome sazón). -
Dora el pollo en mantequilla y aceite.
Calienta una sartén grande a fuego medio. Agrega el aceite vegetal y la mantequilla. Cuando la mantequilla se derrita y empiece a burbujear suave, coloca el pollo marinado en una sola capa. Cocina hasta que esté bien dorado por fuera (busca un color dorado intenso, no pálido). Retira el pollo a un plato.
Ojo: no lo muevas a cada rato; déjalo agarrar color para que el fondo de la sartén se llene de sabor. -
Sofríe ajo y cebolla.
En la misma sartén, agrega el ajo picado y la cebolla picada. Sofríe hasta que el ajo esté fragante y la cebolla empiece a ponerse translúcida y suave. Debe oler dulcito y tostado, no quemado. -
Haz la base de tomate y deja que se “cueza” el sabor (5 minutos).
Agrega la salsa de tomate, el azúcar, pimienta negra y cayena si la vas a usar. Mezcla raspando el fondo para soltar lo doradito. Cocina a fuego lento 5 minutos, hasta que el tomate se vea más oscuro y la mezcla deje de oler “a lata” y huela más cocinada. -
Termina la salsa con crema y especias (5 minutos).
Incorpora la crema espesa, el garam masala y (sí, otra vez) el curry en polvo. Mezcla hasta que la salsa quede uniforme y de color anaranjado cremoso. Cocina a fuego lento 5 minutos para que espese un poco y las especias se integren. -
Regresa el pollo y termina de cocinar (5–10 minutos).
Vuelve a meter el pollo dorado con los juguitos del plato. Cocina a fuego lento 5 a 10 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que el pollo quede tierno y bien bañado. La salsa debe quedar cremosa y lo suficientemente espesa como para cubrir una cuchara. -
Sirve caliente.
Sirve al momento, con perejil por encima si te gusta, y acompaña con naan o arroz para aprovechar toda la salsa.
Consejos Para Que Quede Perfecta
- Dora de verdad el pollo: el color dorado profundo es lo que le da “sabor a sartén” a la salsa. Si lo dejas pálido, la salsa queda más plana.
- Cocina el tomate esos 5 minutos completos: ese paso cambia todo; le baja lo ácido y lo crudo, y hace que la salsa sepa más redonda.
- Fuego lento cuando entra la crema: así la salsa se mantiene sedosa y no pierde esa textura brillante.
- Prueba antes de servir: entre tomate, crema y mantequilla, a veces un pellizco extra de sal al final hace que todo “salte” más.
- Si te gusta más picante, usa la cayena con calma: con ½ cucharadita se siente; agrégala y deja hervir suave un minuto para que se reparta.
Variaciones y Sustituciones
- Más o menos picante: la cayena es totalmente opcional. Puedes omitirla para una versión suave o usarla completa si te gusta que caliente al final.
- Cortes de pollo: esta receta está pensada para muslos sin piel y deshuesados porque quedan jugosos y rápidos. Si usas otra pieza, la textura puede cambiar y tendrás que vigilar la cocción para que no se reseque.
- Nivel de especias: si quieres un perfil más aromático, mantén el garam masala tal cual; es el que deja ese perfume característico en la salsa.
Cómo Servirla
Me encanta servir este pollo con mantequilla en un plato grande, bien bañado en salsa, para que cada quien se sirva. Va perfecto con arroz para absorber la crema y el tomate, o con naan para ir “limpiando” la sartén a mordidas. Si le pusiste cayena, un vaso de agua fresca o algo simple para tomar ayuda a equilibrar lo especiado.
Cómo Guardarla
- Refrigerador: guarda el pollo con su salsa en un recipiente bien cerrado. Se mantiene bien por 3–4 días.
- Recalentar: calienta a fuego bajito en sartén, moviendo para que la salsa vuelva a ponerse tersa. Si la ves muy espesa al día siguiente, dale unos minutos extra a fuego bajo para que se afloje suavemente con su misma grasa y crema.
- Congelador: puedes congelarla, pero toma en cuenta que las salsas con crema pueden cambiar un poco de textura al descongelar (aun así sigue quedando rica). Descongela en refri y recalienta lento.
Reflexión Final
Este pollo con mantequilla es de esas recetas que resuelven: una sartén, buen dorado, salsa cremosa con tomate y especias, y listo. Si sigues los tiempos cortos de cocción del tomate y la crema a fuego lento, te queda una salsa espesa y perfumada que hace que el arroz (o el naan) sea obligatorio.
Conclusion
Si quieres ver otras formas de preparar este estilo, vale la pena comparar enfoques como el de pollo con mantequilla hindú (murgh makhani), revisar una versión casera como pollo a la mantequilla, o inspirarte con otra guía de pollo a la mantequilla o murgh makhani para entender cómo cambia el resultado según el orden de cocción y las especias.

Pollo con Mantequilla
Ingredients
Method
- Mezcla los muslos de pollo con sal, ajo en polvo, pimentón dulce, curry en polvo y yogur griego en un tazón. Revuelve bien y deja reposar durante 15 minutos.
- Calienta aceite vegetal y mantequilla en una sartén grande a fuego medio. Añade el pollo marinado en una sola capa y cocina hasta que esté bien dorado por fuera.
- En la misma sartén, agrega el ajo y la cebolla picados. Sofríe hasta que el ajo sea fragante y la cebolla esté translúcida.
- Agrega la salsa de tomate, el azúcar y la pimienta negra. Cocina a fuego lento durante 5 minutos, raspando el fondo de la sartén.
- Incorpora la crema espesa, garam masala y curry en polvo a la mezcla de tomate. Cocina a fuego lento durante 5 minutos.
- Regresa el pollo dorado a la sartén y cocina a fuego lento durante 5 a 10 minutos, moviendo ocasionalmente hasta que esté tierno.
- Sirve caliente con perejil por encima y acompaña con naan o arroz.


